HOME CONTACTO
 
Cursos Universitarios
Novedades
Patologías Urológicas
 
Casos Clínicos
Trabajos Científicos publicados
Videos
 

La instauración de terapia de deprivación androgénica temprana mejora la sobrevida en la recaída por cáncer de próstata

 
 

Dr. Francisco Castro Montiel
Medico especialista universitario en Cirugía General, Medico especialista universitario en Urología. Docente Adscripto de Urología Medico de Planta Instituto del Instituto de Investigaciones Medicas Alfredo Lanari

 

Iniciar tratamiento antes es más efectivo en pacientes con cáncer de próstata (CAP) que presentaron recaída bioquímica luego de un tratamiento curativo o presentan enfermedad incurable, según resultados presentados por nuevos estudios aleatorizados.

Comparado con la intervención tardía, el inicio de la terapia de deprivación androgénica (TDA) de manera temprana mejora de manera significativa la sobrevida global en quienes presentan aumento de PSA o en enfermedad incurable.

De los 293 hombres del estudio, con una media de 5 años de seguimiento, 16 (11%) murieron en la rama de tratamiento inmediato y 30 (20%) en la de tratamiento diferido.

La sobrevida global a 5 años fue del 84% en el tratamiento diferido contra 91,2% en tratamiento temprano  (P=0,047), pero el beneficio de sobrevida presentó una desventaja que es la reducción en la calidad de vida, durante los primeros 2 años. Hay que tener en cuenta que los pacientes del grupo de tratamiento inmediato presentaban al inicio mejores niveles de calidad de vida, por lo que las variaciones en función del tiempo no fueron estadísticamente significativas.

El artículo fue publicado el 4 de mayo en la revista Lancet Oncology “por primera vez, esto nos da información para discutir con el paciente que enfrenta el carácter incurable de su enfermedad”, dice el autor Gillian M. Duchesne, oncóloga radioterapeuta del Peter MacCallum Cancer Centre, Melbourne University, Australia. “Hasta el día de hoy carecíamos de evidencia para evaluar entre el inicio temprano, con los efectos adversos que conlleva en un paciente asintomático, o esperar hasta la necesidad de tratar síntomas”, y agrega: “ahora podemos decir que inmediato es mejor para la sobrevida, presenta algunos efectos adversos que se puede elegir demorar si así se lo desea si presenta buen pronóstico, pero sí tiene algunos factores de riesgo es mejor empezar lo antes posible”.

Durante mucho tiempo la elección del tratamiento estuvo basada en la preferencia del médico tratante o la del paciente. La idea del trabajo realizado por la Dra Duchesne fue que nadie sabía a ciencia cierta cual era mejor. “La elección del médico tratante sigue prevaleciendo, pero tenemos la esperanza que este trabajo agregue objetividad y mejorar el asesoramiento a los paciente”, concluye.

Interpretar con precaución

En el editorial acompañante, Michael S. Leapman y Peter R. Carroll, ambos de la Universidad de California, explican que estos hallazgos no significan que el inicio de TDA deba ser el manejo estándar para todos los pacientes con recurrencia bioquímica. El manejo óptimo luego de un tratamiento con intención curativa basado en los valores de PSA fue motivo de mucho debate remarcan, y el presente estudio “provee a los médicos y pacientes de información sobre beneficios y desventajas de este tipo de tratamiento” y agrega “creo que los resultados deben ser interpretados con precaución ya que la población puede no ser representativa de todos aquellos que presentan aumento del PSA luego de un tratamiento inicial”. “Algunos pacientes pueden tener bajo riesgo de recaída metastásica y no beneficiarse de la TDA, pero ser expuesto a los efectos adversos actualmente reconocidos como significativos”.

Hay que tener en cuenta que las nuevas tecnologías permitirán evaluar la secuenciación y tipo de tratamiento para esta población. El Pet scan con Colina, la Resonancia Multiparametrica y en un futuro próximo el PET Psma y el PET con Fluoruro de Sodio nos permitirán determinar en que pacientes comenzar en forma precoz la TDA

Detalles del estudio

En este estudio la Dra Duchesne y equipo llevaron a cabo un estudio multicéntrico fase 3 en hombres con CAP que presentaron recaída bioquímica luego de tratamientos con intención curativa o no eran candidatos para tales tratamientos (262 y 32 pacientes respectivamente). Se los dividió en dos grupos, tratamiento inmediato (n = 143) y tratamiento diferido (n = 151). El objetivo principal era la sobrevida global en la población tratada, y el secundario la sobrevida específica, tiempo hasta la progresión, tiempo hasta la resistencia a la castración y la calidad de vida global durante los primeros 2 años. El seguimiento medio fue de 5 años. La sobrevida global fue superior para el grupo de tratamiento temprano con un hazard ratio (HR) ajustado de 0,55 para inmediato versus tardío (P = 0,050).

El HR fue igual luego de ajustar a grupos de estudio, según esquema de TDA, tiempo de duplicación de PSA y centro donde recibía el tratamiento (HR 0,54; P= 0,074). En el grupo de recaída bioquímica se registraron 40 óbitos (15%) de los cuales 26 (19%) pertenecían al grupo de tratamiento tardío y 14 (11%) al temprano, con índices de sobrevida global a los 5 años del 78,2% y 84,3% respectivamente (log-rank, P=0,1).

En el grupo de tratamiento paliativo (n=32), se registraron 6 (19%) óbitos, 4 (29%) en la rama de tratamiento tardío y 2 (11%) en la de tratamiento temprano, todos por causas no prostáticas.

No se realizaron análisis de sobrevida por el escaso número de pacientes. Los autores describen que el tiempo de progresión local y a distancia fue mayor en el grupo de tratamiento temprano: 18 de 140 (13%) pacientes presentaron progresión local contra 30 de 150 (20%) en el grupo de tratamiento diferido. El HR ajustado de tiempo para progresión local fue de 0,51 ( P=0,001). En el grupo de tratamiento temprano, 27 (19%) de los pacientes presentaron progresión a distancia comparado con 30 (20%) del otro grupo. El HR ajustado para el tiempo para progresión local fue de 0,51 (P=0,001). Los eventos adversos fueron similares en los dos grupos, con 23 casos de eventos relacionados al tratamiento grado 3. 105 (36%) pacientes debieron ser hospitalizados por eventos no relacionados con el tratamiento. El evento adverso severo más frecuente fue el cardiovascular, que se presentó en 9 (6%) de los pacientes de la rama tardía y en 13 (9%) de la temprana.

El estudio fue financiado por el Australian National Health and Medical Research Council and Cancer Councils, The Royal Australian and New Zealand College of Radiologists, Mayne Pharma Australia.

 

Fuente: AUA news
Traducido y adaptado por: Dr. Francisco Castro Montiel

 
 
 
 
Hospital de Clínicas
Instituto Roffo
Instituto Lanari
:: CURSOS UNIVERSITARIOS
ADMINISTRADOR
Dr. Diego Martín Barreiro
Mail: diegomartinbarreiro@hotmail.com